martes, 16 de noviembre de 2010

DATOS CUBA




La Revolución Cubana triunfó justo cuando el pueblo de Cuba más lo necesitaba y quería. De hecho, sin el pueblo, no hubiera podido lograrse (1)*. Baste decir que la cifra de muertos contó los 6000, además de los miles de torturados y desaparecidos. El triste inventario no excluye a mujeres, ancianos y niños lo que demuestra que la revolución cubana, al menos, no fue un proceso impostado, como ocurrió en otras latitudes, sino un fenómeno autentico, consciente y renovador.

Salvo una parte ínfima, comprometida con los altos intereses de la ganancia y el lucro, la Revolución contó con el apoyo de campesinos, obreros, intelectuales, científicos, gente del comercio y otros sectores de la sociedad. El apoyo no fue solo de afecto. Mediante bonos se recaudaron grandes sumas de dinero para contribuir con la causa que era común a todos (2), y en la que todos arriesgaron una porción de su vida.

Poco apoco la guía de la Revolución se concentró alrededor de unas pocas organizaciones, cuya unión no se realizó sin tropiezos. El Directorio Revolucionario, fuerza paralela al 26 de julio y dirigida por José Antonio Echeverría, discrepaba incluso de la figura de Fidel Castro, líder del 26 de julio, al menos hasta la famosa Carta de México, cuando se acuerda unir fuerzas. El malogrado intento de José Antonio y el directorio de tomar el Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, privó a Cuba de un camino que tal vez hubiera llevado a buen fin los intentos de la revolución en Cuba y con ello colmar las justas aspiraciones de soberanía para su pueblo.

La Revolución finalmente triunfó, como ocurre casi siempre cuando la voluntad popular interviene. También la dictadura de Batista se vio privada del apoyo de EU, con lo cual ya estaba irremediablemente sentenciada. No hay dudas de que el triunfo vino a ser el suceso más importante en la historia de Cuba y de paso uno de los fenómenos más importantes de toda La América, quizás comparado solo con la revolución de las trece colonias casi 200 años atrás.

Se esperaba entonces de un proceso así, la llegada de la plenitud definitiva, el vehículo de la total liberación. Se esperaba la tolerancia, el respeto a la opinión, la observancia estricta de todos los derechos y libertades por los que todo un pueblo batalló durante siglos.
Sin embargo, poco a poco, a veces de manera sutil y otras con rudeza manifiesta, el proceso torció el rumbo escudado en su genuino origen, en el apoyo popular que lo llevó a la cumbre y en suma, en la imagen de justicia social y bondad que mostró al mundo a partir de una continua propaganda de reconocimiento propio.

Desde el primer año del triunfo revolucionario, se vieron por todas partes los signos de lo que hoy es la inmovilización económica, social y espiritual de todo un pueblo a partir de una represión que en este punto ya no es política ni social sino biológica, como lo atestigua el hecho de que el miedo rompa matrimonios que quisieran continuar juntos, amigos que por prudencia se abstiene de compartir sus simpatías.
El horror comenzó desde el inicio: las purgas que sufrió el Ejercito Rebelde al mismo triunfo de la revolución (3), la censura a la producción artística recogida en Palabras a los intelectuales (4), discurso de Fidel Castro, después del documental p.m., el encarcelamiento de Heberto Padilla por su libro de poesía Fuera de juego(5), la Parametración de la educación y la cultura, los campos de concentración llamados por Fidel Castro UMAP(6), los fusilamientos, el control estatal con la colectivización forzada, la supresión obligatoria de la propiedad privada, la vigilancia y control sobre cada ciudadano y la imposibilidad de viajar fuera del país fueron poco a poco inmovilizando la sociedad cubana lo que, por muchos tiempo, la comunidad internacional ignoró.
Este informe, como se explicará en lo adelante, intenta aportar datos concretos, sin intención de sistematizar, ni abarcar, que ayuden a entender y examinar de una manera global por qué la revolución liberadora terminó siendo el arma opresora sobe el pueblo de Cuba. Sabemos que todas las observaciones que contienen este informe, se han documentado anteriormente y a veces de manera más prolija, en ocasiones a costa de la vida de los propios ejecutores.
Este informe se pondrá a disposición de todos los organismos internacionales que puedan ejercer una influencia concreta en el gobierno de Fidel Castro, a fin de liberar a 11 millones de cubanos de una condición absurda y humillante propia de épocas medievales. Para ello, el documento se concentra en cotejar las regulaciones y leyes que sobre tópicos de la sociedad ha impuesto el gobierno de Fidel Castro y que por su propia esencia violan derechos elementales de los seres humanos. Se intenta demostrar que el cuerpo de leyes y tanto las instituciones que las auspician como el funcionamiento anómalo, antinatural y humillante que de ellas se derivan no solo violan los derechos elementales de los cubanos, sino que implican un retroceso social y humano que transforma la sociedad toda en un modelo de sociedad medieval en tiempos modernos, ya que no se limita a dañar sectores de la misma por un gobierno en específico sino que compromete los principios básico que deben regir a toda sociedad que, aunque imperfecta, sea democrática, moderna y sensata. Por tanto se concentra en las evidencias generales, en la demostración de que la esencia del proyecto es antinatural. Se quiere resaltar además el pésimo ejemplo que constituye para el resto de las naciones en el intento de alcanzar la verdadera democracia y la justicia social.
Espero que contribuya a movilizar la influencia y el corazón de todos los que buscan la justicia del mundo. Pero a aquellos que perdieron su vida bajo el régimen de Fidel Castro, a aquellos que vieron sus más caros y naturales sueños frustrados por el odio y la intolerancia, siempre inútil y mediocre, a mi generación convertida en un páramo, a mi gente, dedico estos Datos sobre Cuba.

Alfredo Felipe Valdés
Artemisa, 1 de noviembre de 2010.















(1)PARA CONSULTAR LAS CITAS VER ANEXO
Introducción

Este informe, como se apuntó sumariamente en el preámbulo, trata de resumir las normas de relación que el gobierno cubano ha establecido para el funcionamiento de la sociedad cubana y que demuestran que con ello ha provocado una regresión social que nos ubica al nivel de las sociedades medievales o quizás faraónicas.
Este documento no se concentra en denunciar los atropellos puntuales sino las normas, expresiones de una ideología, que permiten y respaldan la multitud de violaciones y abusos que sufre hoy el pueblo cubano. Como se aclara en el párrafo anterior se seleccionaron algunas, leyes y resoluciones que por sus características y consecuencias sobre los individuos, demuestran que la sociedad cubana no funciona a tenor de los logros que en materia de derechos humanos ha alcanzado el mundo en las últimas décadas. Derechos que, como se sabe, son inconsultos, inherentes e inalienables y garantizan que un individuo pleno construya una sociedad sana y plena. En otros momentos del texto se refieren los principios de funcionamientos que rigen determinada relación sin ilustrar las leyes o las resoluciones que los permiten porque en muchas ocasiones las autoridades niegan el acceso de los ciudadanos a los documentos necesarios. En la medida de lo posible se incorporarán al documento nuevos datos sobre estos temas.
Se han seleccionado algunos ejemplos por cada rama tratada, obviando los datos comunes al resto del mundo en cuanto a represión, corrupción de los gobiernos y en definitiva aquellos elementos que demuestran que el mundo merece una transformación seria y real pero que a su vez no justifica una involución como la de Cuba.
El autor y los colaboradores de Datos Cuba son cubanos de nacimiento, mayores de edad que no se agrupan en ningún partido político, ni organización social. Actúan por propia voluntad y sin responder a los intereses de ningún país, organización o persona ajena al proyecto y por el cual no buscan lucro alguno. Realizan la iniciativa en virtud del Artículo 19 de La Declaración de los Derecho Humanos: “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.”
En el grupo se incluyen personas de variadas opiniones religiosas, políticas y culturales que han decidido colectar información, brindar información o conformar el proyecto. Se ha respetado el derecho a preservar el anonimato de quienes así lo han estimado y se ha incluido los nombres de aquellos que lo han preferidos teniendo en cuenta que este proyecto no comporta un compromiso político ni de otra naturaleza, salvo aquel derivado de la verdad, ampliamente colegiada en cada una de sus páginas.

Estructura, material y método

Dado su carácter fragmentario, la estructura de Datos Cuba es meramente expositiva. Los datos recogidos se agrupan según la relación temática de los sectores de la sociedad tenidos en cuenta en el informe. Se realizan observaciones al margen cuando se cree que aportarán luz en un tema que por su compleja demostración y subjetividad no indique de manera obvia la naturaleza del asunto tratado. Siempre que se ha podido se incluyen, ya sea en el texto, al pie de página o en el anexo, las leyes, resoluciones, directrices personales de los líderes de la revolución u otros documentos que permitan instrumentar de manera irrefutable los datos acopiados en el contenido. La ausencia de estos elementos, en la mayoría de los casos, se debe a la imposibilidad de acceso a estas informaciones controladas por el gobierno o los organismos de su dependencia y a la falta de divulgación de datos y cifras lo cual, de paso, constituye otra de las violaciones graves que sufren hoy los cubanos.
La obtención de los datos se efectuó a partir de la consulta de material bibliográfico variado aprovechando en lo posible los documentos de toda índole emitidos por el gobierno cubano. También resultó de utilidad la observación y la búsqueda junto al ciudadano en concreto porque una de las características fundamentales de este fenómeno estriba en la aplicación de medidas que aunque tiene base en las leyes, a veces desatinadas, no llegan a respetarse y permiten un margen de arbitrariedad abrumador.
En lo adelante, si es posible, Datos Cuba se hará acompañar de encuestas, entrevistas y otros documentos que avalen los datos recogidos. Se reitera que lo irregular de los datos en Cuba, la imposibilidad de acceder a ellos, impide aportar elementos con mayor claridad.



SALUD PÚBLICA.


A partir de 1964 el gobierno de Fidel Castro asumió el control exclusivo del Sistema de Salud cubano tal como ocurrió en el resto de las esferas de la vida social, económica y política en Cuba. Durante casi medio siglo asumiendo esta responsabilidad, el gobierno cubano ha presentado su Sistema de Salud como un modelo a seguir y no dudó en calificarlo de “potencia mundial”. Sin embargo, es posible que en esta rama sea donde se evidencie con mayor nitidez las violaciones y atropellos que durante todos estos años han regido la relación del Estado con relación al individuo. Algunas de las situaciones más graves de este sector se describen a continuación.

Situación del personal de la Salud Pública.

El profesional formado hasta hace al menos una década, con un alto rigor docente, no es tratado por el Estado con la consideración que merecen los años que le tomó formarse a golpe de esfuerzo personal. Así contempla cómo otros sectores sociales son ampliamente mejor retribuidos jugando una función social ni remotamente comparable. Este trabajador, que económicamente pertenece al estrato social medio-bajo y lleva una vida de carencias injustificables, tiene que presenciar como su gobierno utiliza los resultados de su trabajo como bandera y carta de triunfo para exportar una imagen de preocupación y desvelo por el bien de su pueblo y de otros del tercer mundo, ignorando que la situación real es mucho más compleja.

Especial mención merece el sometimiento extremo que implica para todo trabajador subordinado al Ministerio de Salud Pública (MINSAP) la Resolución Ministerial 54 del 2 de julio de 1999. Emitida por el entonces Ministro de Salud Pública Dr. Carlos Dotres Martínez, es una de las violaciones más humillantes que sufren los derechos humanos en Cuba. Según dispone esta Resolución todo trabajador subordinado al MINSAP, en caso que desee salir definitiva o temporalmente al extranjero, tendrá que solicitar obligatoriamente su “liberación” del sector a su Ministro, lo cual significa que será retenido durante 5 años sin alternativa posible. A partir de los 5 años el ministro decide cuándo firma la carta de liberación del trabajador que desea viajar. Durante muchos años aquellos que decidían viajar enfrentaban mítines de repudio y castigos que incluían sanciones laborales y ubicaciones en lugares que no se correspondían con la función del médico. Esto último todavía puede verse con relativa frecuencia. Con esta regulación se le impide a la mayoría de los médicos que asistan a congresos internacionales a pesar de contar con las debidas invitaciones. En este caso el ministerio actúa de manera selectiva y permite la asistencia según sus decisiones. Esta regulación es igualmente válida para un recién graduado como para quien acumule 20 años de trabajo, todos serán retenidos durante un mínimo de 5 años antes de ser autorizados a viajar. Existen muchísimos casos en que la espera se prolongó hasta casi 7 años. Incluso los médicos y estomatólogos y el resto de los profesionales de la salud, ya jubilados son retenidos por 3 años por su exministro quien, sin un término preciso de tiempo, es en última instancia decide según su voluntad quién y cuándo será “liberado”. La carta de liberación es el nombre del documento que avala el permiso. (1)

Las guardias médicas, a las que está virtualmente obligado este profesional, transcurren en la mayoría de las ocasiones bajo condiciones deplorables de alimentación y muchas veces también de higiene, no siendo raro que en el cuerpo de guardia de un policlínico u hospital no haya agua corriente para asearse las manos y la comida para el personal de guardia además de mal confeccionada en muchas ocasiones es de la peor calidad (2). Estas guardias médicas suelen hacerse cada 5 o 6 días, dado la carencia de personal, y hace décadas que no son retribuidas. Es de aclarar que nunca se ha escrito que sean obligatorias pero su incumplimiento implica sanciones para quien no las realice. Tampoco son debidamente pagados la antigüedad, el riesgo biológico, ni la nocturnidad (por ejemplo, durante muchos años al personal de enfermería se le pagó la absurda cifra de 6.00 pesos mensuales por nocturnidad, o sea, unos 0.25 centavos dólar USD), así mismo no son debidamente pagados los cargos docentes y administrativos que le suman aproximadamente de 2 a 4 dólares USD al salario mensual de quien asume esas responsabilidades.

El Ministerio del Trabajo, mediante su Resolución No. 16 de 2005, fijó el salario básico mensual para este sector entre los 257.00 pesos (poco menos de 13.00 dólares USD) para los técnicos y los 627.00 pesos (algo más de 31.00 dólares USD) para los médicos especialistas de segundo grado. Con este magro salario el trabajador, dada la carestía de la vida, podrá apenas alimentar a su familia por 7 días motivo por el cual está obligado a aventurarse en las más variadas actividades de la economía informal o del mercado negro. Hay que agregar que los profesionales de la salud tienen prohibido la realización de cualquier otro oficio o función paralelos a su profesión. Estas limitaciones se establecen a partir de resoluciones de la política laboral del país. En el caso de los médicos este aumento salarial representó alrededor de 48.00 pesos (menos de 2 dólares USD) con relación al salario mensual que tenían en ese momento. Esto fue recibido por los trabajadores con indignación y fue tomado como una profunda falta de respeto. El gobierno vio su aumento como otro logro porque desembolsaba unos 8 millones de dólares USD a toda la masa laboral cubana de los cuales al maltratado médico recibían solo 2 dólares cada mes.
En medio de estas condiciones, el referido “aumento” salarial de 2005, motivó que dos médicos, los Dres. Rodolfo Martínez Vigoa y Jeovany Jiménez Vega, entonces trabajadores de Guanajay, municipio al oeste de Provincia de La Habana, redactaran una carta al entonces Ministro de Salud Pública Dr. José Ramón Balaguer Cabrera donde le exponían el criterio mayoritario que generó semejante decisión. Para tratar de evitar que concretaran su iniciativa se les coaccionó y amenazó de todas las maneras, incluidos los clásicos actos de repudio organizados por el Partido y el Sindicato. Esta carta fue respaldada por la firma de 300 trabajadores que compartieron ese criterio y fue entregada el 11 de noviembre de 2005 en el Ministerio de Salud Pública. (3) los documentos serán publicados en lo adelante El Ministerio jamás respondió. Como única respuesta, los dos médicos que tuvieron la iniciativa fueron inhabilitados para el ejercicio de la Medicina en todo el territorio nacional por tiempo indefinido, mediante Resoluciones Ministeriales inapelables. Para intentar legitimar estas sanciones, quienes manejaron el caso recurrieron a la adulteración de documentos y a la manipulación y tergiversación de los hechos, acusando a ambos médicos de haber engañado a sus compañeros entregando un documento desconocido por ellos amparado con sus firmas, algo desmentido por las copias de los documentos acuñados en el momento de su recepción. Aquí no es posible precisar si en aquel momento hubo reacciones similares en otras provincias, pero se cita este caso por ser muy ilustrativo del modus operandi que continúa rigiendo la postura del Estado y de la manera que soluciona el Ministerio de Salud Pública las diferencias con sus trabajadores. Así mismo será tratada cualquier iniciativa semejante, de cualquier trabajador en cualquier lugar de Cuba. En el momento de redactar este documento ambos médicos continúan inhabilitados hace ya 4 años. Esto hace años que está en pleno conocimiento de todas las instancias centrales de este país, incluida la Fiscalía General, pero continúa impune. Uno de estos médicos, el Dr. Vigoa, decidió abandonar el país después de 4 años de vejaciones y se le informó, por parte de funcionarios del ministerio de salud que a pesar de ser expulsado, y encontrarse por decisión ministerial, fuera del sistema de salud cubano desde hace casi 5 años, tiene que pedir la carta de liberación al ministerio que lo expulsó. La esposa del Dr. Vigoa, estomatóloga de profesión, fue separada de su cargo y sufrió otras represalias. Desde ahora este matrimonio tendrá que esperar al menos 5 años. Esta resolución da pie a que los profesionales mal vistos sean atormentados y se le extienda el tiempo de espera de manera indefinida. Con este ejemplo se evidencia, incluso más que con el resto de los elementos aquí planteados, que el Ministro y demás dirigentes de los círculos del poder en Cuba no tienen límites en el maltrato y en la violación de los derechos de los trabajadores de este sector y lo ejercen con total impunidad.

Situación asistencial.

La situación asistencial en la Atención Primaria de Salud se ha deteriorado considerablemente durante la última década como consecuencia directa de la prioridad establecida para el envío de médicos y tecnólogos hacia las Misiones Médicas en el extranjero, que en este momento representan alrededor de la mitad de los médicos en activo. Cuando un médico deja su lugar de trabajo no siempre se cuenta con un sustituto de forma inmediata y generalmente la población se ve afectada de varios modos, ya sea porque quien lo releva viene a tiempo parcial o porque este paciente tiene que trasladarse a un consultorio más lejano y por lo mismo más congestionado de trabajo, donde tendrá que esperar durante horas para ser atendido. En la mayoría de los casos las direcciones municipales de salud optaron por concentrar las poblaciones de pacientes en menos locales ante la escases de médicos en la atención primaria. El médico que en Cuba se queda tendrá que asumir el trabajo de los que parten. Incluso se han dado situaciones puntuales realmente dramáticas en que un Policlínico que cubre 22 consultorios ha quedado de momento siendo atendido por 2 médicos para el seguimiento de todos los programas. Es válido aclarar que cuando se produce alguna de estas situaciones el médico en cuestión continúa recibiendo exactamente el mismo salario por asumir el trabajo de sus colegas ausentes. Incluso es sumamente frecuente que todo un municipio o un territorio determinado, quede privado del servicio de determinada especialidad porque el único especialista con que se contaba fue enviado al extranjero a una de las referidas misiones de trabajo.

En el caso de la atención secundaria, la situación asistencial también sufren esta afectación aunque bastante más atenuada, pues las Misiones Médicas solicitan sobre todo especialistas en M.G.I. de la atención primaria. En el caso de los hospitales e institutos las situaciones más agudas se producen por problemas del aseguramiento logístico y de infraestructura. El trabajo del médico se ve limitado por la frecuente carencia de recursos como material gastable para los tratamientos clínico-quirúrgicos, por la disponibilidad limitada de reactivos de laboratorio, placas para radiografías o de los medicamentos mismos que faltan con frecuencia. A esto se suma el deterioro estructural de muchas instalaciones que con frecuencia no cuentan con servicio de agua corriente, tienen mala ventilación o carecen de aire acondicionado. Se dan casos de Unidades Quirúrgicas cerradas durante meses por problemas estructurales.

Igualmente afecta la gestión del médico el pésimo estado del parque de ambulancias disponible, que se traduce en maltrato involuntario al paciente que tiene que esperar en ocasiones hasta 6 u 8 horas por un traslado, tratándose a veces de situaciones clínicas potencialmente letales en las que el tiempo es decisivo. El servicio de urgencias es deficitario, el traslado de pacientes desde sus casas a los hospitales es precario por la escases de ambulancias, muchas en mal estado. La mayoría de las veces el traslado se realiza por los medios del paciente con todos los peligros que trae.

Aunque hace algo más de 5 años el país inició un programa de reparación de muchas instalaciones de Salud, en la mayoría de los casos la única reparación en décadas, esto no las alcanzó a todas ni siempre se terminaron con la mejor calidad, como norma fueron reconstruidas en un tiempo excesivamente prolongado a veces se terminó en años lo que pudo terminarse en pocos meses, lo que causa molestias a la población y propicia el robo de materiales de construcción y demás recursos encareciendo el costo final de la ejecución de la obra. Generalmente, una vez terminada la reparación no se sigue una tarea de mantenimiento sistemático, provocando el deterioro en estas instalaciones.

En la atención primaria se observa una situación bastante heterogénea. Del propósito original, hace unas dos décadas, de garantizar un consultorio típico con su médico, su enfermera y todo el instrumental por cada 120 familias, se fue pasando a través de un progresivo deterioro al estado actual en que no queda preciso el número de pacientes a atender que puede llegar a contarse por miles, atendidos en ocasiones por un interno de sexto año de la carrera. Del modelo de consultorio típico sólo se conservan contadísimas excepciones y por lo general a través de los años se tomaron por consultorio, en el mejor de los casos, viviendas confiscadas a personas que emigraron o cualquier local desocupado que se adaptó a ese fin. La regla en general es el ya local pequeño, mal iluminado y peor ventilado, la mayoría de las veces sin agua corriente para asearse las manos.

En la atención secundaria, salvo felices excepciones, la mayoría de los hospitales tiene un deterioro estructural más o menos marcado, con la carencia o escases de agua corriente en las salas, con servicios sanitarios en estado deplorable y malas condiciones de limpieza que frecuentemente se asocian a la presencia de plagas de insectos con el riesgo potencial de extender enfermedades nosocomiales.

Situación de la docencia.

La llamada “municipalización” de la enseñanza universitaria, o sea, el pretendido fin de crear una Universidad en cada municipio del país, ha tenido un impacto nefasto en la calidad de la formación docente, al menos para el caso de la Medicina. Este experimento, llevado a cabo durante la última década, surge como consecuencia directa de la llegada de decenas de miles de estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) a raíz del desastre del huracán Mitch. Y está muy bien ayudar a otros, pero todo debe ser bien estudiado y debieron crearse las condiciones de infraestructura necesarias para que esto no derivara en un problema, sobre todo si al final se decidió prolongar el programa de la ELAM más allá de las 10 graduaciones programadas cuando se lanzó la idea. Los estudiantes extranjeros desplazaron a los nacionales de las facultades históricamente reconocidas de Ciudad de La Habana y de las capitales provinciales a los municipios, donde ahora el estudiante cubano se ve confinado delante de una computadora y recibiendo clases de un docente que con frecuencia no está preparado con el rigor que este nivel de enseñanza requiere. La combinación de lo anteriormente dicho y el prurito de graduar a toda costa y a cualquier precio la cantera que garantice el constante relevo del personal que cubre las Misiones Médicas en el extranjero, ha venido a debilitar todos los eslabones de la cadena docente. Durante la última década y al menos hasta el curso pasado, se asistió a la degeneración de los requisitos exigidos antes en todos los niveles. Por solo citarlos: el egresado de preuniversitario que ya arrastraba la secuela del fracasado experimento homólogo en los anteriores niveles de enseñanza llegando con pésima base y al que se le exigió cada vez menos índice académico para ingresar a la carrera, se le privó de asistir a los centros tradicionales de enseñanza preclínicas, el cual ya no sería en los centros docentes de consagrado prestigio como el Instituto “Victoria de Girón”, frente a profesores con décadas de experiencia en su asignatura, sino frente a una computadora en un Policlínico municipal y frente a profesores que se estrenaban como tal. Luego durante el resto de la etapa de formación clínica el estudiante apenas asistiría dos veces a la semana al hospital. Llegado a su sexto año pasaría su etapa de internado, decisiva en la consolidación de los conocimientos del futuro egresado, cubriendo el trabajo asistencial en un consultorio médico sustituyendo a algún médico que estaría de Misión Médica en el extranjero. Ya graduado, este joven podrá terminar la especialidad de Medicina General Integral (M.G.I.) en sólo 2 años, cuando con el método tradicional antes del año 2000 se hacía en un total de 4 años. Incluso, este Residente en M.G.I. podrá hacer junto a esta, una segunda, así llamada, “especialidad paralela”, por ejemplo Oftalmología y se graduará de ambas especialidades a la vez en sólo dos años, aunque pueden encontrarse combinaciones “paralelas” tan pintorescas como hacer a la par Medicina Intensiva y Anestesiología. Los estudiantes de las diferentes tecnologías de la Salud, una vez superado su primer semestre y sin terminar el primer año de su formación, han sido enviados a alguna de estas decenas Misiones Médicas en varios países del tercer mundo. Las misiones médicas representan, en estos momentos, la primera fuente de ingreso a la economía cubana cuyo monto se calcula en calcula en 5000 millones de dólares. El servicio de cada médico se evalúa en 3500 dólares al mes de los cuales el profesional solo recibe 50. Estos profesionales son continuamente vigilados en sus misiones y aquellos que decidan abandonar el país tienen prohibición de entrada a Cuba de manera permanente.

Compilación: Alfredo Felipe Valdés y un individuo que prefiere no identificarse-
















(1)En varias ocasiones se ha impedido la salida a trabajadores de la salud que tienen su pareja esperando un hijo y se encuentra fuera de Cuba, ya sea por haber abandonado el país o por ser extranjera. Otras veces se trata de trabajadores jubilados que desean visitar a sus hijos residentes en el extranjero y tiene que esperar de 3 a 5 años para que el ministro les de la autorización, la “carta de liberación”.

(2)El Hospital Ciro Redondo de Artemisa, sirvió como cena a sus médicos, el 31 de diciembre, harina de maíz, huevos revueltos y arroz.

(3)El autor de este trabajo es colaborador y firmante de la mencionada carta pero no cuenta, por el momento, con la aprobación del resto de los colegas para hacer pública la misma. En estos momentos el Dr. Jiménez se dirige nuevamente a las autoridades para que enmienden esta injusticia. El autor quiere además trasmitir su preocupación por el desenlace de este asunto. El Dr. Jiménez y él comenzaron una huelga de hambre en febrero de 2010 para exigir la devolución de los títulos retirados a los galenos y la depusieron por el compromiso de los órganos d la seguridad del estado para buscarle solución al asunto. Es probable que el Dr. Giménez emprenda otra huelga de no obtener satisfacción en sus demandas. Hago un llamado a la comunidad internacional para que no permita esta nueva injusticia en Cuba.





AGRICULTURA


La agricultura fue de siempre la principal fuente de sostén de la economía en Cuba. La revolución tomó medidas con relación a este sector desde el mismo triunfo. La carta que se presenta en el anexo demuestra que las verdaderas aspiraciones del campesinado cubano se frustraron con el paso del tiempo y que la colectivización inducida, el centralismo y el inmovilismo, no solo han dañado al campesino sino también a la agricultura. Durante años más del 50% de las tierras cultivables en Cuba se encontraban abandonadas pues era el estado quien decidía qué labor realizar. En estas condiciones la tierra fue presa de la mala hierba quedando improductiva. Otro buen porciento de la tierra, casi toda de dominio estatal, se dedicaba al cultivo de la caña, aplicando políticas no rentables y técnicas obsoletas que condujeron a la desaparición casi total de la industria azucarera en el país. Además de esta política errónea, la cual queda demostrada con los cambios que se vienen dando precariamente en Cuba, el control estatal, ha significado una fuente de violaciones constantes de los derechos más elementales de los campesinos y demás trabajadores relacionados con el sector.

Los datos sobre este tópico han sido recogidos contando con la información brindada por varios campesinos en distintos municipios de la provincia de La Habana. De esta manera se trató de cotejar las informaciones que pudieran resultar contradictorias a fin de lograr los datos más precisos posibles. En este caso, como en muchos otros no se puede contar con las resoluciones o leyes que avalan los procederes del Estado porque como ya se ha dicho en otro lugar de este documento es política del Estado no permitir el acceso de los individuos a estos documentos. De tal manera que los datos objetivos, compartidos por todos los campesinos entrevistados, son los siguientes:

Desde el inicio la política del gobierno fue tratar de colectivizar a todos los campesinos en las llamadas cooperativas de producción agropecuarias CPA, y bajo el control de la asociación nacional de agricultores pequeños ANAP. La historia no recogerá los mecanismos represivos que en muchas ocasiones se usaron para lograr este objetivo, las intimidaciones, las amenazas y las prohibiciones que dieron lugar a esta colectivización forzada. Una vez dentro de la CPA, los campesinos no tienen el derecho de retirarse de ella si no encuentran útil su permanencia en ella. Por esta causa se les puede confiscar la tierra y sufrir el decomiso de sus bienes materiales. Los campesinos tampoco tienen derecho a retirar de la cooperativa, los bienes que en ella lograron.

Toda la producción de la tierra o aquella derivada del trabajo del campesino se controla por el estado, quien es la única vía para la distribución, venta y comercialización de los productos, so pena de perder la tierra o sufrir multas o confiscaciones. Este proceso se verifica a través de centros de acopio, que en la práctica han demostrado atrasar el proceso de distribución. Encarecer el producto y provocar la pérdida de recursos. La inoperancia de estas entidades provoca pérdidas de cosechas enteras por falta de recogida o recepción del producto. En este sentido hay que agregar que el dañado no solo es el campesino sino también el pueblo porque se ve privado de los productos alimenticios que necesita y además todo lo perdido se paga después con fondos públicos. Como se ve, estos centros de acopio tratan de hacer la función de intermediarios entre el productor y consumidor, tarea que no le es permitida a ningún particular ni al propio campesino.

El campesino y el centro de acopio establecen un contrato que estipula los productos que el campesino tiene que darle a la institución, fijándose el tiempo y en ocasiones induciendo el producto a cosechar. Por su parte acopio no establece contrato escrito con el campesino, sobre los insumos a los cuales el campesino tiene derecho. Esto permite el incumplimiento por parte de la entidad estatal, y a la vez el control sobre las cosechas. Los insumos y demás elementos necesarios para la labor agrícola, no cubren ni la 5 parte de las necesidades de los campesinos, por lo que el resto tiene que proveerlo el campesino en el mercado negro. Una simple inspección a las entregas de materiales a los campesinos y a las necesidades que esos tienen para realizar sus cosechas, demuestran que esta realidad es del pleno conocimiento de las instituciones y del gobierno por tanto don producidas por la política políticas de control que, además permite y estimula la ilegalidad y la ineficiencia.

Este complicado proceso permite las confiscaciones multas a los campesinos. Las confiscaciones engrosaron a su vez el 50% de las tierras que el estado ha mantenido sin cultivar pro décadas a pesar de la crisis alimentaria que sufre el país.

Los convenios de ventas al turismo se realizan a través de Frutas Selectas que, además de los centros de acopio, es la entidad a la que están obligados los campesinos a venderle sus productos. Los pagos en moneda nacional resultan bajos en correspondencia con los costos del producto, mientras que los pagos en divisa corresponden al 25 % de las ventas que el intermediario obligatorio le ofrece al campesino. El pago además se realiza en forma de bonos para comprar artículos de trabajo en tiendas estatales. Estos bonos permiten que el estado fije precios excesivamente altos a los productos de canje por lo que los bonos no permiten que el campesino obtenga todos los productos que se corresponde con el dinero que percibe, de por si pobre, teniendo en cuenta que es solo el 25%. Puede agregarse que lo que el campesino puede comprar debe ser autorizado por Acopio, la entidad reguladora.

A pesar de todas las imposiciones y prohibiciones, el 75% de la producción agrícola la ofrece el campesino. En la práctica el estado estimula la producción que necesita y privilegia a los campesinos que más tienen posibilidades de cumplirla, poniendo en desventaja a aquellos que no cuentan con recursos adecuados. Las asignaciones de combustible para las labores de riego y labranza cubren solo una sexta parte de la totalidad y en ocasiones prometen recursos para estimular la siembra y una vez que comprometen al campesino le exigen el cumplimento y no le entregan los insumos prometidos.

La dependencia de los campesinos a la ANAP incluye gravámenes adicionales como el pago de impuestos por equipos eléctricos y automotrices que no se incluyen en las labores agrícolas. Mensualmente los campesinos tienen que reunirse con los directivos estatales y rendir cuentas del desarrollo de sus cosechas y sus procedimientos para logarlas., además de asegurar las entregas en tiempo y forma, lo cual se logra con la visita de inspectores estatales que verifican el proceso. Por el contrario los pagos y los seguros a los que tienen derecho los campesinos se tardan en ocasiones varios meses en ser pagados una vez que las cosechas fueron entregadas (se han dado casos de años de espera y también ocasiones en las que no se le ha pagado al campesino).

Los campesinos no tienen derecho a vender sus tierras y para efectuar permutas de fincas o haciendas deben tener la autorización del estado el cual las autoriza en dependencia de sus intereses.

De esta manera los campesinos no tienen derecho a vender libremente sus productos. No pueden comprar los insumos y demás útiles de cosecha donde prefieran, mucho menos en el exterior. Se ven sometidos y controlados continuamente por el estado que lejos de garantizar el desarrollo del sector lo frena totalmente.

Los campesinos, además, se ven obligados a pagar el precio de los animales que les sean robados y no pueden disponer de ellos según sus necesidades. La tenencia de un animal de ganado mayor requiere contar con un patrón o tierra que acredite ser campesino, de lo contrario no se puede censar.

Es importante precisar que todas estas trabas estimulan las ilegalidades en la misma medida que impiden el desarrollo del sector y demuestran claramente las violaciones de los Derechos Humanos en Cuba.





































ANEXO
(1) “… en Cuba, el 98% del pueblo luchó En Cuba no hubo una guerra civil como aquí en los Estados Unidos, que fue una parte de la nación contra otra. En Cuba fue una lucha entre el pueblo de Cuba y una banda de malversadores y ladrones”. , Fidel Castro, Palabras para la historia, pág. 18. Cuadernos de la Revolución (Ministerio de relaciones exteriores), 1960.*
(2) “… sabemos que en el hombre de empresa hay sobre todo un espíritu creador de empresa, hay sobre todo el deseo de hacer en la mayoría de los casos, que el deseo de ganar”. Palabras para la historia, pág.36
(3) carta dirigida a Fidel Castro por el 1er. teniente rebelde Manuel F. Artimes Buesa, 2do. Jefe de la zona 0-22 “Ciro Redondo” del INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria) (fotocopiada. Ver al final)
(4) “La revolución quiere que los artistas pongan el máximo esfuerzo a favor del pueblo. Quiere que pongan el máximo interés y de esfuerzo en la obra revolucionaria. Y creemos que es una aspiración justa de la Revolución… Nosotros apreciaremos siempre su creación a través del prisma del cristal revolucionario…” Fidel Castro, Palabras a los intelectuales, págs. 20-21, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura, La Habana, 1961
(5) “Como dijimos en dos de los seis géneros literarios concur­santes, Poesía y Teatro, la Dirección de la Unión encontró que los premios habían recaído en obras construidas sobre ele­mentos ideológicos francamente opuestos al pensamiento de la Revolución. En el caso del libro de poesía, desde su título: «Fuera del Juego» (libro de Heberto Padilla, por el cual sufrió cárcel), juzgado dentro del contexto general de la obra, deja explícita la auto-exclusión de su autor de la vida cubana. Padilla mantiene en sus páginas una ambigüedad mediante la cual pretende situar, en ocasiones, su discurso en otra la­titud. A veces es una dedicatoria a un poeta griego, a veces una alusión a otro país… Esta de­fensa del aislamiento equivale a una resistencia a entregarse en los objetivos comunes, además de ser una defensa de su­peradas concepciones de la ideología liberal burguesa… En resumen: la dirección de la Unión de Escritores y Ar­tistas de Cuba rechaza el contenido ideológico del libro de poemas y de la obra teatral premiados.” Comité director de la UNEAC, Declaración de la UNEAC, 1968
(6) “El congreso estima que en la selección de los trabajadores de las instituciones suprastructurales, tales como universidades, medios masivos de comunicación, instituciones literarias y artísticas, etc., Se tome en cuenta sus condiciones políticas e ideológicas, ya que su labor influye directamente en la aplicación de la política cultural de la revolución” Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura, La Habana, 1971, documento No. 15, Declaración final del congreso, revista Casa de las Américas, año XI- No.65-66( marzo- junio 1971), págs. 4-19.


*todas las citas de Palabras para la historia pertenecen a fragmentos de discursos de Fidel Castro







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